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Que un mosaico no es necesariamente una cacofonía de colores, lo prueba esta realización inspirada en el Zen.
Para este mini cuarto de baño, opté de manera deliberada por colores suaves, a saber dos colores (crema) claros y una versión marmórea de los mismos. El círculo - elemento que siempre vuelve - era una opción deliberada porque el círculo es un elemento sencillo y gracioso al mismo tiempo.
Tampoco aquí los muros contrastan sino que complementan los tonos suaves del mosaico.
Foto's
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